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¿Qué es una biochimenea?

Una biochimenea es una chimenea que arde con bioetanol en lugar de leña o gas. Fuego real, la misma llama viva de siempre, pero sin humo, sin cenizas y sin necesidad de obra ni salida de humos.

Cómo funciona

Es sencillo: un depósito (el quemador) se llena con bioetanol y, al encenderlo, produce una bonita llama amarilla. El bioetanol se quema de forma limpia, así que no genera humo ni hollín. No hay motor, ni electricidad, ni instalación: solo el combustible y el fuego.

En qué se diferencia de una chimenea tradicional

Una chimenea de leña necesita conducto de humos, tiro, y deja cenizas que hay que limpiar. La biochimenea no: al no producir humo, no requiere salida al exterior. Eso te permite colocarla donde una chimenea de obra nunca podría llegar — un piso, una pared, el centro del salón o una mesa.

¿Calienta de verdad?

Sí. Aporta entre 1,5 y 3 kW de calor real, directo e inmediato, y caldea la estancia subiéndola varios grados. Eso sí, no está pensada para sustituir a la calefacción central de toda una casa: su papel es dar calor de ambiente y, sobre todo, crear atmósfera.

Y el diseño

Como no depende de conductos, la biochimenea se convierte en una pieza de decoración. Hay modelos de estufa, de pared, de suelo, de sobremesa, de techo y bloques para integrar en tu propio mueble. La llama es la protagonista de la habitación.